domingo, 15 de septiembre de 2013

El olor de tu colonia. El sonido de tu risa. El sabor de tus besos.  La unión de nuestros dedos, como si nuestras manos estuvieran hechas para encajar perfectamente; porque sigo pensando que, en realidad, hemos nacido para estar juntos. Aunque no podamos, no por mi parte, sino por la tuya. Esas tardes, aquellas tardes, las mejores que he tenido; siempre las recordaré porque por mucho que hayamos pasado, yo volvería a repetirla una y otra vez. Porque no consigo sacarte de mi cabeza, no sé como lo has hecho pero eres imposible de olvidar. En un futuro te quiero conmigo, no hay más.

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